¿Por qué mi cabello crece tan lento?



Uno de los principales factores se debe a nuestra herencia genética que determina el ritmo de crecimiento, pero también el estrés, cambios hormonales, alimentación, la edad e incluso trastornos emocionales pueden llegar a afectar nuestro cabello. Es posible recuperar y mejorar la calidad de nuestro cabello con cuidados diarios, calidad de vida e incluso tratamientos médicos que impulsen y aceleren su volumen o densidad.


Factores


1.Herencia genética:

La herencia genética determina todo, desde la pigmentación hasta la longitud máxima que el cabello va alcanzar a lo largo de nuestra vida. Podemos apreciar esto en nuestro círculo familiar y ver el futuro de nuestro cabello incluso perdida de cabello futura como la alopecia androgénica.

¿Pero cómo mi genética determina esto?

El ciclo del cabello se da en tres etapas: Anágena (crecimiento), Catágena (reposo) y Telógena (caída). Cuando llega a su última etapa que es la de caída, se reinicia el ciclo de crecimiento naturalmente, sin embargo acá entra la ley de la genética, el ritmo de crecimiento y la duración del desarrollo, varia tanto de una persona a otra así como entre las diferentes partes del cuerpo.



2.Edad:

Con el paso del tiempo el folículo piloso (la raíz) y el tallo piloso (el pelo) así como la pigmentación (canas) experimentan ciertos cambios con la edad. A partir de los 35 años el ritmo desciende, es claro que a medida que envejecemos todo nuestro organismo entra al mismo ciclo y es ahí donde nuestro cabello crece más lento. Nuestro cuero cabelludo se muestra más desprotegido al reducir la producción de sebo y puede llegar a encresparse con facilidad.




3.Cambios hormonales:

El cabello tiende a caerse cuando hay una disminución en los niveles de estrógenos y progesterona, algo que ocurre con la menopausia. Estas hormonas intervienen en el proceso del crecimiento del cabello, manteniendo los folículos capilares sujetos con firmeza. Entre los 40 a 45 años las mujeres sufren una fuerte baja de estrógenos mientras que la testosterona se mantiene estable. El ciclo del cabello sufre, se acorta y se caiga con más facilidad.



4.Carencias nutricionales:

Somos lo que comemos, es claro que si llevamos una vida sedentaria y mala alimentación nuestro cuerpo lo reflejará. Es importante consumir alimentos verdes, fuente de vitaminas, legumbres, frutos secos, proteínas y antioxidantes.

5. Estrés, ansiedad o depresión:

Nuestra mente y cuerpo están en un vínculo constante, los estados emocionales afectan en gran medida la salud y da paso a tipos de alopecia como la nerviosa, areata o efluvio telógeno. El cabello se encuentra siempre en su mayoría en fase de crecimiento (anágena) y solo un pequeño porcentaje en fase de reposo (telógena). Cuando no encontramos en momentos de estrés o psicológico, esta proporción se ve afectada y una mayor parte del pelo entra en fase telógena, la fase de reposo, es ahí donde notamos una mayor caída.


¿Cómo cuidar tu cabello para mejorar la densidad y volumen?


1.Utiliza productos específicos para cada tipo de cabello y edad, que aporten nutrientes esenciales.


2.Evita los secadores, agua caliente y la exposición al sol.


3.Los masajes en el cuero cabelludo son importantes para estimular el flujo sanguíneo, puedes encontrar aceites especiales.


4.Lleva una dieta balanceada que incluya cistina, biotina, vitaminas y oligoelementos, hierro, vitamina D o el zinc.


5.Dedícate tiempo, rodéate de un ambiente positivo.


6.Tratamientos como: Plasma Rico en Plaquetas o Mesoterapia.


La recuperación está en tus manos


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